La historia de Floralia

Hay flores que no buscan imponerse.

Aparecen con calma, como una nota de color sobre la materia. Una forma que se repite, se abre y encuentra equilibrio en su propia sencillez. No hablan de exceso, sino de presencia.

Selemno Floralia nace de esa mirada: la flor no como adorno, sino como gesto. Una forma contenida, serena, capaz de transformar una superficie mineral en un pequeño paisaje de color.

Cada pieza recoge una variación cromática de ese mismo lenguaje floral. El rojo aporta calidez. El verde, equilibrio. El naranja, luz. El azul, calma.

Floralia habla de la delicadeza, el ritmo ornamental y la belleza que aparece cuando el color encuentra su lugar.

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Cuatro tonos de una misma forma

Rojo

Una presencia cálida y serena. El tono rojo aporta intensidad contenida, como una flor que aparece sin romper el silencio de la pieza.

Verde

La calma natural. Una variación que habla de equilibrio, frescura y de esa belleza orgánica que pertenece al mundo vegetal.

Naranja

La luz del jardín. Un tono cálido y vital, pensado para aportar energía suave sin perder la sobriedad de Selemno.

Azul

La flor llevada a la calma. Una versión más serena y luminosa, donde el color introduce frescura y profundidad visual.

Materia, color y luz

Cada pieza de Selemno Floralia nace de una matriz de diseño propio y de una composición mineral con base de mármol.

Sobre esa superficie, el motivo floral se pinta a mano y se protege con un acabado vitrificado de efecto cristal. La luz atraviesa el brillo, suaviza el color y revela la profundidad del material.

No hay dos piezas exactamente iguales. Cada variación forma parte de su carácter artesanal.

Selemno Floralia - Naranja
Plato decorativo floral rojo presentado en ambiente interior

Una presencia delicada

Floralia está concebida para habitar espacios donde la luz tenga tiempo de cambiar: una mesa baja, una consola, una estantería clara o un rincón tranquilo junto a una ventana.

Puede vivirse como pieza individual o como conjunto. Juntas, sus cuatro variaciones construyen un pequeño jardín mineral: rojo, verde, naranja y azul.

La belleza como pausa

Floralia no busca llenar un espacio, sino darle un respiro.

Una colección para quienes entienden que el color puede ser sereno, que una flor puede ser arquitectura y que la belleza también puede aparecer en voz baja.