La historia de Floralia
Hay flores que no buscan imponerse.
Aparecen con calma, como una nota de color sobre la materia. Una forma que se repite, se abre y encuentra equilibrio en su propia sencillez. No hablan de exceso, sino de presencia.
Selemno Floralia nace de esa mirada: la flor no como adorno, sino como gesto. Una forma contenida, serena, capaz de transformar una superficie mineral en un pequeño paisaje de color.
Cada pieza recoge una variación cromática de ese mismo lenguaje floral. El rojo aporta calidez. El verde, equilibrio. El naranja, luz. El azul, calma.
Floralia habla de la delicadeza, el ritmo ornamental y la belleza que aparece cuando el color encuentra su lugar.







