La historia de Mare
Hay lugares donde la luz no entra de golpe.
Desciende lentamente, atravesando el agua, hasta tocar formas que parecen vivir en silencio. Un coral que crece sin prisa. Una caracola que guarda memoria. Un caballito de mar suspendido en su propia calma. Un banco de peces que se mueve como si obedeciera a una misma respiración.
Selemno Mare nace de esa imagen: el mar no como paisaje, sino como estado. Una profundidad serena donde todo se mueve, pero nada grita.
Cada pieza recoge una forma distinta de ese universo submarino y la traslada a una superficie mineral, pintada a mano y protegida bajo un acabado vitrificado que atrapa la luz como si quedara detenida sobre el agua.
Mare habla de la calma, el ritmo y la belleza que aparece cuando se aprende a mirar despacio.







